Santa Maria d'Oló
El pueblo de Santa Maria d'Oló se construyó, de forma apretada y ocupando todo el espacio disponible, arriba del cerro donde había el antiguo castillo y la iglesia.
Dentro del término destaca la iglesia románica de Sant Feliuet de Terrassola, del siglo XI, vistosa y muy restaurada. Y también Sant Jaume de Vilanova, una de las mejores rotondas románicas de Cataluña. Son notables algunos cortijos monumentales o fortificados, como el de Ciuró, el de Viladessau, el cortijo Rocafort, el cortijo Rocabruna, y otros.