Historia

historia Abadal

Una zona muy poblada

Existen indicios de que en el siglo VI en Artés ya existía una iglesia fortificada que sirvió de primitivo asentamiento a los pobladores del área. Asimismo, restos arqueológicos e inscripciones romanas de los siglos II y III confirman que existieron pobladores continuados en la zona. Ello es debido a que estas tierras son muy prósperas y facilitan los asentamientos urbanos.

La climatología de la región ha facilitado durante siglos que la agricultura de la comarca tuviera un papel destacado siendo de tradición vitivinícola. Actualmente, predominan los cultivos de cereales.

En cuanto a la ganadería, la comarca destaca por sus cabañas porcinas y bovinas con especies autóctonas como el cerdo Ral y la Vedella del Bages.

A partir de la revolución Industrial y gracias a la proximidad a las orillas del río Llobregat, esta comarca fue la más activa del interior de Cataluña. Su desarrollo permitió ser un exponente de la industria de forma muy diversificada: téxtil, metalúrgica, química y de la alimentación.

 

Un poco de historia

Masia Abadal vella

La Masía Abadal es un complejo arquitectónico que consta de dos construcciones que pertenecían a la misma familia señorial. El origen de estas construcciones data del 1700 aproximadamente.

El mayor interés arquitectónico de ambas construcciones es que se edificaron de una sola vez, al contrario que la mayoría de las Masías catalanas de la época, que ampliaban sus espacios en función de su economía y sus necesidades. 

L’Abadal de dalt, era un gran complejo arquitectónico situado en la sierra de las inmediaciones de la finca, tras la riera d’Oló, y estaba destinado al uso de la familia señorial. Actualmente está en ruinas.

Se cree que l’Abadal de Dalt podía haber sido una Abadía de monjes Benedictinos, orden que predominaba en la zona, por su nomenclatura Abadal que proviene de Abadía, y por las paredes altas que presenta su planta principal sin ventanas. Sin duda, evocan a un sótano destinado a la copia de códices de los escribas.

Esta construcción fue ocupada por la familia Abadal durante largo tiempo, siendo un ejemplo de economía autosuficiente generación, tras generación.

La actual Masía Abadal, en un principio solo se destinó a la familia de Masoveros. No obstante, por varias razones, la familia Señorial se trasladó a la actual Masía Abadal.

Entre las razones más destacadas se cree que fue por comodidad, ya que el hecho de estar situados en una zona de paso les facilitaría las transacciones comerciales. También cabe la posibilidad de que fuera para mejorar control de la producción vitivinícola y por la proximidad y acceso al agua.

Así, la actual Masía Abadal acabó siendo compartida por las dos famílias; la Señorial y los Masoveros, hecho que propició a que se repartieron cada una de las estancias a partes proporcionales y con comodidades diferenciadas según el rango.

 

  • Las Estancias: situadas en la primera planta de la edificación principal se repartieron para los integrantes de ambas familias. La gran diferencia entre ambos grupos de estancias era que las de los Señores poseían letrina incluida, y los Masoveros solo poseían una letrina común.
  • La Era: como se puede observar a día de hoy, la Era de Los Señores es más grande que la de los Masoveros: Una ocupa el patio de la entrada a la Masía Restaurante, y la otra se sitúa en la terraza-jardín.
  • El Comedor: ambos comedores se situaban en la actual zona del Salón Comedor. Estaban delimitados por paredes de piedra y sus dimensiones seguían los parámetros de las otras estancias. No obtante, y debido a las reformas realizadas, hoy casi no son apreciables.
  • Las Cocheras: situadas en la entrada de la edificación principal ocupaban la estancia de la derecha. Estaban destinadas a los caballos y a los carros. A día de hoy se observan los restos de la pared que separaba las dos cocheras.

En la Masía también había espacios comunes como Las Tinas, La Bodega y El Molino donde trabajaban ambas famílias a diario.

 

Economía Autosuficiente

Sus tierras regadas por las aguas de la Riera d’Oló, estaban dedicadas al cultivo de cereales como el trigo, los olivos y a grandes extensiones de vides.

Asimismo, como la mayoría de masías catalanas del s. XVII cuidaban su propio ganado: vacas, gallinas, cerdos, ovejas y animales de carga para el arado.

También tenían un molino de harina que funcionaba gracias a la corriente de agua de la riera de Oló.

Además de su economía autosuficiente, todo apunta a que la riqueza de esta familia procedía de la explotación vitivinícola:

La Masía posee 9 Tinas de vinos de gran cubicaje, (actualmente las salas del Restaurante), en las que cabía una producción tan grande de vino que, probablemente, abastecía gran parte de la zona y pueblos colindantes.

Su dedicación al arte del Vino queda patente en cada una de las esquinas de la Bodega, en sus Tinas, en los conductos subterráneos de agua para la limpeza tras la fermentación y sobre todo, en las grandes barricas de envejecimiento.

Hasta que en el XIX que como tantas otras tierras catalanas fueron asestadas por el golpe de la crisis de la filoxera.

Hoy en día estas extensiones que antaño eran vides se han tornado en bosques compuestos por la flora y fauna autóctonas.

 

Algunas curiosidades

  • El Molino

Se cree que cuando cerraron el molino aprovecharon las piedras para construir espacios la vivienda. Hoy en día todavía se conserva una piedra que hacía de muela para triturar el trigo … ¡¡A ver si la encuentras!!

Además, en el interior de la Masía actual se puede ver el horno de harina donde se cocía el pan.

  • Hospitalidad

La familia Abadal era muy importante en la zona, no solamente por su riqueza en tierras y su producción vitivinícola, sino también por su carácter hospitalario y caritativo.

Los cipreses y los olivos de la entrada a la Masía mostraban a los pobres que cruzaban la comarca, que podían parar en ese lugar en dónde les darían de comer y alojamiento por una noche.

Asimismo, como la mayoría de Masías catalanas, sus estancias y los espacios más recónditos de la Bodega sirvieron de escondite para los refugiados durante la Guerra Civil.

  • Vías de desarrollo

Se cree que tras el duro golpe de la Filoxera la familia dedicó sus esfuerzos a la producción de tochos, y a día de hoy todavía se pueden encontrar hornos de fabricación en las inmediaciones del terreno.

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Masia l'Abadal - C-25 (Eje Transversal) Salida 151 - 08279 AVINYÓ (Barcelona) España - Tel.: 93 820 25 22